Atención educativa a Niños, Niñas y Adolescentes con discapacidad en México

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Algunos hechos

El Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) presentó, en fechas recientes, el Informe 2017 sobre Educación Obligatoria. El documento dedica un capítulo a las oportunidades educativas de niñas, niños y adolescentes (NNA) con alguna discapacidad en el Sistema Educativo Mexicano.

Según el informe, de la población total en el país 6% tiene al menos un tipo de discapacidad; las más frecuentes son las relacionadas con el desplazamiento (64.1%) y con la visión (58.4%). En cuanto a lo educativo, la tasa de asistencia escolar de las personas con discapacidad es menor que la de aquellas que no presentan alguna. El analfabetismo entre personas de 15 años y más es mayor en personas con alguna discapacidad (23.8%), frente a las que no tienen (4.7%). Incluso, la escolaridad es menor para el primer grupo (5.1 años), que para el segundo (9.3 años).

En cuanto a la población estudiantil en los establecimientos educativos y por nivel, solo 11.6% de escuelas en preescolar atienden a estudiantes con discapacidad, 36.3% en primaria, una tercera parte en secundaria, y menos de una cuarta parte en media superior.

En infraestructura, el informe da cuenta de que, en la actualidad, se observan brechas en la inclusión: solo una de cada tres escuelas tiene rampas para el acceso y circulación de sillas de ruedas; en las primarias indígenas la brecha es mayor, ya que solo una de cada diez escuelas cuenta con al menos un rampa. En nivel secundaria, la carencia está presente en telesecundarias, ya que 82% de los planteles no dispone de rampas en sus instalaciones. Solo 5% de los planteles de media superior cuenta con un aula especializada para atender a personas con discapacidad (véase más información en infografía).

Por otra parte, el apoyo que reciben las escuelas por las Unidades de Servicios de Apoyo a la Educación Regular (USAER) en educación básica es clave para el personal docente de las escuelas regulares; sin embargo, las escuelas indígenas y comunitarias quedan fuera de su “radio de atención”.

Para el diálogo

  • El propósito de una política educativa dirigida a personas con alguna discapacidad, debe orientarse a disponer las condiciones que favorezcan la participación activa de ellas desde sus propias capacidades.
  • El tema de la discapacidad debe centrarse en la eliminación en las barreras (mentales y físicas) que el sistema educativo presenta; para ello, un paso importante es contar con datos precisos que permitan caracterizar a la población con discapacidad y las condiciones de acceso a los servicios educativos.
  • La sociedad civil organizada ha participado activamente en la atención educativa de la población con discapacidad, incluso en condiciones de bajos recursos, donde las barreras educativas y sociales son exacervadas.