Consideraciones sobre la Estrategia Nacional de Formación Continua de Profesores de Educación Básica y Media Superior

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Algunos hechos sobre el programa

El pasado 14 de marzo, el secretario de Educación Pública, Mtro. Aurelio Nuño Mayer, anunció la Estrategia Nacional de Formación Continua de Profesores de Educación Básica y Media Superior (Anuncio). Esta estrategia es la continuación de las repercusiones que se tienen previstas, una vez hecha la evaluación del desempeño docente.

La estrategia tiene como fundamento académico la importancia de la actividad docente en el aula. Es sustancial anotar cómo en ese anuncio, desde la SEP, se reconoce que la actividad docente “explica algunos de los cambios en los logros de aprendizaje de los estudiantes”, lo cual implica que el aprendizaje no depende solo de la actividad de las y los profesores.

Menciona cuatro aspectos que, según la investigación educativa, son rasgos de un buen docente:

  1. Tener conocimientos pedagógicos de los contenidos.
  2. Encaminar el aula hacia ambientes propicios para el aprendizaje: altas expectativas y dinámica de compromiso por aprender.
  3. Dar seguimiento y retroalimentación al alumnado sobre los aprendizajes.
  4. Tener influencia positiva sobre el alumnado para el desarrollo de habilidades básicas, disciplinares y socioemocionales.

La estrategia se fundamenta en los siguientes elementos:

  1. Incremento de 900% en el presupuesto dedicado a formación continua.
  2. Los cursos serán gratuitos para las maestras y los maestros de educación pública.
  3. Incluye a todo el magisterio, pero se dará prioridad a quienes obtuvieron una calificación insuficiente en la evaluación de desempeño.
  4. Los cursos serán un “traje a la medida” para cada docente, en función de las áreas de oportunidad detectadas en las evaluaciones del Servicio Profesional Docente.
  5. La oferta formativa se deriva de los perfiles, parámetros e indicadores de las evaluaciones. La oferta se adaptará a las necesidades de los docentes.
  6. Este modelo de formación combina la modalidad a distancia y presencial, con aplicación en el aula y es modular, lo que permitirá estudiar donde y cuando lo prefieran.
  7. Estos cursos serán impartidos, primordialmente, a través de las universidades, tanto públicas como privadas, de mayor calidad en el país.

Para el análisis y el diálogo

Es destacable este anuncio, pues muestra el interés de la Secretaría por llevar a cabo las acciones que realmente importan e impactan en los sistemas educativos. La formación continua de los y las profesoras es uno de los ingredientes fundamentales para la mejora continua.

Si bien la Ley General del Servicio Profesional Docente tiene una intención fundamentalmente evaluativa, y son nimios en ella los mandatos al apoyo para la formación docente, esta estrategia presenta acciones relevantes para la transformación del sistema educativo nacional.

Se observa con interés que el desempeño de una buena o buen docente se defina de manera más compleja, que solo a partir del saber de contenidos. La influencia de las y los profesores a la que nos sometemos como educandos, abarca aspectos más allá de lo cognitivo. La buena gestión de los ambientes, el gusto por aprender y las altas expectativas son factores determinantes en el logro, pero también en nosotros como personas.

Por lo anterior, es sumamente importante que la evaluación, de donde sale la información para apuntalar la oferta de formación, supere pronto los esquemas de instrumentos estandarizados y pueda transitar a instrumentos cualitativos que ayuden a observar, directamente en el aula, el desempeño de los y las docentes.

Respecto a los elementos de la estrategia, resulta notable el incremento del presupuesto, que sea a cuenta del erario público, sin diferenciaciones entre el magisterio (aunque haya prioridad para las y los maestros que obtuvieron calificación de insuficiente).

También que el enfoque sea modular, profesionalizante, de modalidad mixta; pero, sobre todo, que procure llegar al aula. Esta última es la innovación en el planteamiento, ahí está la clave, y lograrlo depende de la didáctica y de los detalles de los diseños instruccionales.

Por último, es importante anotar que la educación superior no ha sido proclive a estudiar el fenómeno educativo de educación básica y media superior (con contadas excepciones de instituciones o académicos) y habrá que superar esta falta de conocimiento. El magisterio es una cultura con sus propios ritos y rituales, saberes que es preciso conocer e incorporar a toda la estrategia, sobre todo en la parte didáctica. Por lo anterior, es previsible que en esta estrategia las Instituciones de Educación Superior también aprenderán, y hay que dar tiempo a la curva de aprendizaje de estas últimas.