Las directrices del INEE y la sociedad civil organizada

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Algunos hechos

En fechas recientes, las organizaciones que conforman el Consejo Social Consultivo de Evaluación de la Educación (CONSCEE) del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) acordaron establecer estrategias de interlocución con las Autoridades Educativas Federales (SEP) y Locales (AEL), para que estas informen públicamente de las acciones que realizan para mejorar la educación obligatoria en el país a partir de las Directrices emitidas por el INEE.

Para el INEE, las directrices son orientaciones para incidir en la política pública educativa a partir de propuestas que orienten las acciones de los gobiernos, esto con el fin de mejorar la calidad y equidad de la educación. Este instrumento se elabora a partir de diagnósticos, evaluaciones previas y revisión de investigaciones educativas disponibles, así como de acciones que han realizado los gobiernos para atender las necesidades educativas.

La Ley del INEE (LINEE) especifica que corresponde al Instituto emitir directrices. Una vez emitidas, se harán de conocimiento de las autoridades educativas, y estas tendrán un plazo de máximo 60 días naturales para hacer pública su respuesta. Las autoridades deberán promover, desde el ámbito de su competencia, la congruencia de sus planes, programas y acciones con tales directrices, en caso de no responder, los responsables de la SEP o las AEL, según sea el caso, serán sancionados administrativamente (véase infografía).

Al día de hoy, el INEE ha emitido cuatro directrices: para la formación inicial de docentes en educación básica (2015); para niñas, niños y adolescentes de familias de jornaleros agrícolas migrantes (2016); para mejorar la atención educativa de niñas, niños y adolescentes indígenas (2017); y para mejorar la permanencia escolar en educación media superior (2017).

Según la LINEE, las AEL están obligadas a dar una respuesta a las directrices, pero no están obligadas a especificar cómo atenderán dichas orientaciones dentro de sus sistemas educativos. Las respuestas que han dado las AEL se pueden consultar en el portal del INEE; en ellas, se observa que algunas entidades presentan planes de trabajo con programación de actividades y responsables, mientras que otras autoridades educativas analizan las directrices y otras más, aceptan las directrices sin mencionar el cómo las atenderán (véase infografía).

Para el diálogo

  • Es destacable que las organizaciones de la sociedad civil organizada asuman el rol de acompañar al INEE con el seguimiento a las directrices por parte de las autoridades educativas. Aunque este apoyo no obsta para que el propio INEE haga seguimiento a la implementación de los planes propuestos.
  • Los temas seleccionados por el INEE para sus directrices son de alta prioridad y donde hay deuda histórica: las Normales, la educación para los niños, niñas y jóvenes jornaleros e indígenas y el abandono en media superior. Y seguro hay otros temas como la educación inicial de niños y niñas, las escuelas multigrado, el desarrollo profesional docente, la evaluación en el aula como asunto pedagógico, entre otros.
  • Es importante mencionar que el arreglo institucional de las directrices es suficientemente bueno, porque es una manera de darle uso al saber de las evaluación e investigación educativa, y también porque genera alertas públicas sobre tema. En ningún caso, es deseable que la capacidad de “veto” del INEE aumente (con directrices vinculantes), porque generaría una laguna de responsabilidad entre las autoridades educativas.