Programa Escuelas al Cien

Programa Escuelas al Cien

Algunas características claves del Programa

Los llamados “bonos educativos” es la manera como se financiará el Programa Escuelas al CIEN (PE100) está diseñado para el mejoramiento (construcción, reconstrucción y habilitación) de la infraestructura física educativa de los planteles de básica, media superior y superior, con cargo a los fondos de potenciación de recursos del Fondo de Aportaciones Múltiples (FAM, el cual equivale al 0.814% de la recaudación fiscal participable). Dicho fondo de potenciación es un mecanismo mediante el cual las entidades federativas pueden obtener, de manera anticipada, mayores recursos, el tiempo de adelanto de los mismos es de 25 años. Este recurso, monetizado de manera anticipada, será usado entre 2016 y 2018.

El monto total previsto para el PE100 asciende a 50 mil millones de pesos, con el cual se espera mejorar 31 mil 588 escuelas de educación básica (adicionales a las del Programa de la Reforma Educativa), 928 de educación media superior y mil 233 de superior.

Los siguientes son los componentes que se atenderán con estos recursos en los planteles educativos: seguridad estructural, servicios sanitarios, bebederos y agua potable, mobiliario y equipo, accesibilidad, áreas administrativas, infraestructura para la conectividad, espacios de usos múltiples. Si un plantel educativo cumple con tres o más de los anteriores componentes, recibirá un certificado como “Escuela CIEN”. Se dará puntual atención a escuelas indígenas para dotarlas de luz, agua, baños, mobiliario, equipo e instalaciones en buen estado. En el resto de los planteles los organismos encargados de la infraestructura física de los mismos gestionarán ante las autoridades competentes la correcta operación de los servicios públicos básicos en cada plantel.

En el caso del mobiliario y equipo (sillas, mesas, pizarrones, botes de basura, extintores, aire acondicionado, motobombas, libreros, calentadores), la norma especifica que la adquisición ha de llevarse a cabo con oportunidad, respecto a la obra civil, para que esta pueda ser entregada con todo su equipo. Las compras podrán hacerse de manera consolidada, bajo el supuesto de disminución de costos y obtención de ahorros. Cualquier modificación a las especificaciones del mobiliario deberá ser comunicada a la Dirección General de Desarrollo Curricular de la SEP.

El PE100 tiene previsto que, para la educación básica, haya un impulso a la participación de las comunidades escolares en funciones como: contraloría social, conservación y mantenimiento de escuelas, y también para el cierre y entrega de los trabajos realizados, donde deberá firmarse un acta de entrega-recepción por parte de los Consejos Escolares de Participación Social (CEPS).

Para el análisis y diálogo

  • La anticipación de recursos con cargo al presupuesto público es deuda. Y en este caso es una a 25 años.
  • Llama la atención lo poco que retoman en el PE100 los aprendizajes del mismo sistema educativo (Programa Escuelas de Calidad, Programa de la Reforma
    Educativa o el programa “Diseña el Cambio” promovido por la Fundación Educar Uno, perteneciente a CSCE) y de organizaciones de la sociedad civil respecto a la participación social.
  • Bien se haría en retomar los datos emitidos hace poco por el INEE respecto a la evaluación de las Condiciones Básicas de Enseñanza y Aprendizaje, y de los cuales se exponen algunos en la infografía de esta semana.
  • En la normatividad (Normatividad, Disposiciones, Lineamientos y Guía operativa) se da por hecho que, si la comunidad hace contraloría social a las obras, en automático se genera en ella un vínculo que la impele a darle mantenimiento preventivo de las instalaciones escolares. No es claro en qué se sustenta esa relación; la evidencia muestra que una comunidad educativa genera apropiación cuando tiene una participación intensa.
  • Dicen las normas del PE100 que el mantenimiento preventivo a las escuelas lo sufragarán las comunidades escolares. Es importante tener en cuenta que las escuelas de básica donde se priorizará están ubicadas en zonas de alta marginación, donde habitan familias de bajos recursos. Sugerimos que las autoridades no asuman que así será, dados los índices de marginación y pobreza.
  • El PE100 está escrito fundamentalmente para las escuelas de educación básica. Poco se menciona qué prosigue en los planteles de media superior y superior; por ejemplo, ¿cómo se hará el mantenimiento preventivo a dicho planteles?, ¿hay alguna instancia de contraloría social para ellos?