¿Qué ha de ser el modelo educativo para México?

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El 20 de julio, la SEP presentó el Modelo Educativo y la propuesta curricular de la educación obligatoria. Este anuncio suscitó un alto interés entre la sociedad mexicana. Los medios de comunicación lo han tomado como parte de la agenda informativa. Las instituciones y organizaciones que trabajan en y por la educación se han ido pronunciando al respecto. La mayoría de los actores sociales han manifestado su beneplácito de que por fin se hiciera pública la propuesta.

De ese anuncio sigue la consulta, que por ley, la SEP tiene que hacer. No hay mucha información pública al respecto. Hubo una reunión el 26 de julio con el Consejo Nacional de Gobernadores y el 29 del mismo mes con el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

De forma adicional a esas reuniones, se ha anunciado una serie de foros abiertos donde se tendrá la oportunidad de presentar propuestas, análisis, advertencias, preguntas. Aún no está la información de dónde serán, quiénes participarán, cuánto durará cada foro, si serán temáticas o generales. Solo se sabe, por información del Secretario de Educación Pública, que terminarán en septiembre.

Otro espacio que abrió la SEP es la “Consulta del Modelo Educativo”, un cuestionario abierto al público (con acceso por Internet) que recoge información acerca de la valoración que la sociedad en general hace sobre muchos de los aspectos que contiene la propuesta. Inicia con la indagación de datos generales (entidad, edad, sexo, oficio, si se es docente, padre o madre de familia, nivel de estudios, entre otros). No hay ninguna indicación acerca de para qué sirve, cómo se usará la información recolectada, un cálculo de cuánto tardará su diligenciamiento u otra información básica para este tipo de actividad. Si se detiene el su llenado y se cierra la página, al abrirla otra vez, no aparece información guardada, sino que hay que empezar de nuevo. Todas las preguntas tienen opciones de respuesta predeterminadas. En algunos casos hay que priorizar y en pocas interrogantes se pueden escoger todas las opciones. La mayoría de las preguntas permiten incluir la opción “Otro” y escribir algo diferente en este espacio. Además, hay un campo para ingresar comentarios adicionales en cada módulo.

Para el análisis y el diálogo

El Modelo Educativo y el currículo obligatorio de un país es realmente una apuesta de futuro para una nación. En México tiene que ser visto más allá de los sexenios. Las y los mexicanos no podemos perder este histórico evento para consensar qué y cómo queremos que sean educados las niñas, los niños y jóvenes. Hacer el proceso de consulta es importante, pero hay cierto apresuramiento por parte del gobierno (además de poca información y errores en la consulta abierta por Internet).

El Modelo Educativo y su currículo han de convertirse en la locomotora de la Reforma Educativa. Ya fue publicada la propuesta de la SEP, ahora conversémosla detenidamente, detengámonos en su lectura para entenderla, valorarla, manifestar nuestras preguntas o inconformidades, también proponer cambios para mejorarla.

Si el Modelo Educativo y su currículo se convierten en la locomotora, el resto de los componentes del Sistema Educativo Nacional serán los vagones del tren educativo. Cuando estén consensados, hay que trabajar en alinear la formación inicial y continua de las y los maestros, las evaluaciones que se les hagan (lo cual implica una revisión profunda y amplia); también en los materiales educativos que se produzcan, en la adecuación de la infraestructura y la dotación pertinentes, en los programas que vigentes (Escuelas de Tiempo Completo, Convivencia Escolar), e incluso en unos nuevos, a la luz de lo propuesto (como educación socioemocional, profundización en el aprendizaje).

Un punto que merece especial atención es que el Modelo Educativo y, en particular, la Propuesta Curricular de la Educación Obligatoria donde se apuesta de manera intensa a la “transformación de la cultura pedagógica”. La SEP hace suyo que la transformación de la cultura pedagógica es condición sine qua non, si se quieren alcanzar los propósitos que se buscan. Pero huelga decir que la práctica pedagógica es un factor más, que no soslaya su relevancia, pero que tampoco puede ser el único. Tampoco se puede asumir que esa transformación se dará espontáneamente. Es preciso diseñar política pública intensa, bien expresada, con una buena teoría del cambio que la sustente, con suficientes recursos financieros y humanos. Es decir, si su relevancia es alta, igualmente lo deberán ser las condiciones para que se logre.